¿Qué acabado de mármol elegir?
Como regla general: pulido para paredes, encimeras e interiores secos; apomazado para suelos de interior; envejecido cuando se busca un aspecto cálido o algo más de agarre; arenado y abujardado para exteriores, terrazas y piscinas.
Pulido
Superficie lisa y brillante, como un espejo. Realza al máximo el color y la veta, y al quedar el poro cerrado es fácil de limpiar. Mojado resulta resbaladizo, por lo que se reserva para interiores secos, paredes y encimeras.
Apomazado
Acabado mate y sedoso al tacto, sin brillo. Disimula mejor el desgaste y las marcas del uso diario y resbala menos que el pulido, por eso es muy habitual en suelos de viviendas, comercios y clínicas.
Envejecido
Superficie cepillada con una ligera ondulación que imita la piedra gastada por el paso del tiempo. Aporta calidez, un tacto agradable y algo más de agarre que los acabados lisos.
Arenado
Textura rugosa obtenida con chorro de arena a presión. Mate y antideslizante, indicado para exteriores, terrazas y zonas que se mojan.
Abujardado
Textura rugosa y uniforme obtenida golpeando la superficie con una bujarda. Es el acabado con más agarre, aclara ligeramente el tono de la piedra y se usa en exteriores, escaleras y entornos de piscina.
Ónix retroiluminado
No es un acabado de superficie, sino una forma de instalarlo: piezas de ónix de poco espesor con iluminación por detrás, que dejan pasar la luz y hacen visibles las capas internas de la piedra.
Comparativa de acabados
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Guía elaborada por el equipo técnico de Marbianc Stone (Novelda, Alicante).