Blanco Mármara
PremiumProcedente de las prestigiosas canteras de Mármara (Turquía), este mármol se distingue por su fondo blanco luminoso surcado por vetas grises de diferentes intensidades. Su versatilidad lo hace ideal tanto para proyectos residenciales como comerciales de alto nivel.
Acabados Disponibles
Aplicaciones
Datos Técnicos
Usos recomendados del Blanco Mármara
Mármol turco de la región de Mármara, de fondo blanco con vetas grises. Es el más compacto de nuestro catálogo (absorción del 0,15 %, 138 MPa a compresión), por lo que funciona muy bien en baños, cocinas, revestimientos y suelos.
Se ofrece en pulido y apomazado; para duchas y suelos que se mojan, mejor el apomazado.
- Baños
- Cocinas
- Revestimientos
- Suelos
Ficha técnica del Blanco Mármara
Acabados disponibles
Blanco Mármara pulido
Superficie lisa y brillante, como un espejo. Realza al máximo el color y la veta, y al quedar el poro cerrado es fácil de limpiar. Mojado resulta resbaladizo, por lo que se reserva para interiores secos, paredes y encimeras.
Blanco Mármara apomazado
Acabado mate y sedoso al tacto, sin brillo. Disimula mejor el desgaste y las marcas del uso diario y resbala menos que el pulido, por eso es muy habitual en suelos de viviendas, comercios y clínicas.
Más detalle en nuestra guía de acabados del mármol y en cómo limpiar y mantener el mármol.
Preguntas frecuentes sobre el Blanco Mármara
¿El Blanco Mármara es bueno para baños?
Sí. Su absorción del 0,15 % es la más baja de nuestro catálogo, lo que lo hace muy adecuado para baños y cocinas. En suelos de ducha recomendamos acabado apomazado.
¿De dónde viene el Blanco Mármara?
De las canteras de la región de Mármara, en Turquía, uno de los grandes orígenes de mármol blanco del mundo.
¿Qué diferencia hay entre pulido y apomazado en el Blanco Mármara?
El pulido es brillante y realza la veta gris; el apomazado es mate y sedoso, más práctico en suelos porque disimula marcas y resbala menos.
¿Sirve para encimeras de cocina?
Sí, es una de sus aplicaciones. Recomendamos sellarlo y evitar el contacto prolongado con ácidos como limón o vinagre.
